lunes, 24 de febrero de 2014

Del por que soy artesana

Hace algo menos de dos años que comencé esta nueva aventura de la artesanía y tengo que reconocer que es muy difícil hacerse un hueco. 

Y es que seamos realistas, desde que comenzó la crisis, se han destruido miles de puestos de trabajos y cientos de pequeños comercios han echado el cierre, entre los que me incluyo. La mayoría cierra y se que quedan con las manos vacías, sin prestación o con algún ahorro que le quedó después de cerrar, en el mejor de los casos!! en el peor, con una maleta llena de deudas y sin amparo económico que le respalde y con la sensación de fracaso y culpabilidad, por haber tratado de salvar su negocio de mil y una forma hasta sentir que estaba en la UCI, en las últimas y a las puertas de la muerte.

En otros casos los despidos y las indemnizaciones ,  les han dado para volver a comenzar algo nuevo muy diferente a lo que estaban acostumbrados hacer a diario, pero ahí están; y a otros solo les alcanzó para tirar unos meses y soñar que pronto encontrara empleo.
Y surge la idea de explotar lo que a cada uno se le da mejor, unos pintan, otros tejen, otros amasan pan, surgen nuevas ideas y el mundo artesano el " hecho a mano" toma sentido y se hace de ello una forma de vivir aunque en principio solo es de una manera de no comerse la cabeza e ir sobreviviendo.

Hay artesanos que llevamos toda la vida creando con las manos, dulces, panes, costuras, joyería... Y otros que a base de prueba error vamos aprendiendo artes nuevas...

Todo lleva un tiempo, definir la idea, probar, probar, probar y probar hasta dar con la idea que tienes en mente y desarrollarla, por que todas y cada una de las piezas son únicas, aunque hagamos 50 broches para un nacimiento, una docena de magdalenas o 30 ramos de flores con las mismas flores, para el día de San Valentín .
Pero el valor económico de lo hecho a mano o artesano, no solo reside en esos puntos, si no que se emplea un tiempo para diseñar, otro tiempo para buscar el material, el ir a comprarlo y finalmente llevarlo a cabo. De ahí que el precio de una pieza hecha a mano parezca cara y creedme no son nada caros, la mayoría de las veces los artesanos no metemos ni la mitad de los gastos de esas cosas

Así que cuando compréis algo hecho a mano recordar que el precio está más que justificado y además os lleváis o regalaréis piezas únicas con alma y corazón.